Seguidores

martes, 27 de marzo de 2018

A VECES (INSISTIENDO)

A VECES (INSISTIENDO)

A veces sentimos la sensación que es la casualidad la que nos arrastra por el tiempo, la que nos obliga a hacer determinadas cosas o la que provoca que nos lleguen otras. Eso debe ser lo que es conocido como DESTINO, eso que algunos creen que es lo que nos lleva a que ocurra algo hagamos lo que hagamos, porque nuestro devenir, nuestro discurrir por la vida nos marca un camino que no podemos abandonar.


Según esa postura parece que nada queda al azar o en manos de nuestra libertad de elección. Incluso el gran Miguel de Cervantes llegó a decir al respecto que: “lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir

Y una cosa es que nos sucedan cosas sorprendentes o que tomemos decisiones sin pensar muy bien la razón de hacerlo y que nos lleven “casualmente” a algo deseado, previsto, soñado, temido, o lo que sea. Y otra cosa diferente es confundir esa CASUALIDAD con la CAUSALIDAD.

Efectivamente puede existir la casualidad y deberíamos asumirla con mente abierta, pero eso no debe suponer, creemos nosotros, que exista un destino escrito de antemano. En medio late el conocido como “libre albedrío”, que es lo que condiciona nuestro devenir en base a nuestra propia toma de decisiones.

De ahí que William Shakespeare, con mejor criterio, no dejara escrito que “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.”


Y es que si asumiéramos el destino, dejaríamos a un lado la RESPONSABILIDAD (nadie podría ser responsable de aquello que no decide) y eso… nos convertiría es simples marionetas.

lunes, 26 de marzo de 2018

¿DÓNDE VAMOS? (INSISTIENDO)

¿DÓNDE VAMOS? (INSISTIENDO)

Si hiciéramos una secuencia de los calificativos que hemos adjudicado tanto a los individuos como a la sociedad en la que vivimos y aún a lo que podemos encontrar en los medios de comunicación, lo más explícito que encontramos es que nuestro entorno se distingue por la corrupción, el terrorismo, la violencia, los enfrentamientos y tactismos políticos, el desempleo, la insolidaridad y otras lindezas por el estilo.

Alguien podría decir, con razón, que esa es una parte de la moneda, porque, a la vez, nunca ha existido más solidaridad, más ONGs, más transplantes a enfermos, más ayudas ante terremotos, por ejemplo, o hambrunas, más sentimiento de acogida de refugiados… 

Y ambas fotografías serían reales, pero la primera es la que mejor define o es más asumida como definidora de nuestra sociedad y nos hemos quedado con otros calificativos.


En ambos casos tenemos ejemplos puntuales, que marcan la esencia de lo que decimos y que nos dicen, entre otras cosas, que, a pesar de lo que se predica, son los eventos de gran repercusión (en ambos casos) los que nos hacen reaccionar y, en ambos casos también, a hombros de los individuos, no de las estructuras sociales, que, en última instancia, van a remolque de las acciones individuales y después de ríos de tinta y de metros de filmaciones.

Las encuestas nos dicen que la corrupción, la economía familiar y el trabajo (su falta) y la atención a las minorías marginadas son las situaciones que se perciben con mayor claridad y que se llevan la peor parte de las actuaciones políticas.

Y lo peor del caso es que es cierto. En los últimos años las pocas actuaciones de la ONU, de la OTAN o de cualquier otro organismo internacional han sido contadas y, de haberlas (que las ha habido) han pasado desapercibidas. Los gastos al respecto se han multiplicado mientras las acciones han mermado. El dinero puesto en esas acciones se ha restado de las actuaciones sociales internas de cada país: educación, sanidad, ayudas al acogimiento, etc., lo que viene provocando que la desigualdad entre los ciudadanos sea cada día más evidente.


Esos hechos, de una u otra cara, están provocando la pérdida del sentido de pertenencia, esto es, nos han hecho perder la identidad y el rumbo y han dilapidado los valores que deben definir el quehacer del ser humano.

domingo, 25 de marzo de 2018

ACEPTACIÓN

ACEPTACIÓN

En general podríamos establecer que la ACEPTACIÓN es la consideración generalizada de que algo es bueno o válido.

Aceptar no es resignarse, aunque algunas veces pueda verse así, entre otras cosas porque resignarse es perder energías resistiendo ante situaciones que no puede cambiar.

Adoptar la aceptación como una actitud ante la vida creemos que influye en nuestro bienestar o en nuestra manera de ver y encarar los problemas, pues se trata se trata de esforzarnos con aquello que elegimos y depende de nosotros  y aceptar lo que no está en nuestras manos cambiar.

La vida de cada uno puede llevarnos por caminos mejores o peores. Cuando nos toca transitar por los malos, por la razón que sea, el primer paso para seguir es aceptar dónde y cómo nos encontramos, sin olvidarnos ni despreciar todo lo que hemos ido creciendo como personas, sabiendo que el cambio es casi la única constante que hay en nuestras vidas.

Cambiar no suele ser solamente modificar algo externo, ni desarrollar comportamientos complejos, sino adoptar la decisión de aceptar plenamente la circunstancia que nos ha tocado vivir, y actuar a partir de ella, es decir, cambiar nuestra actitud hacia la situación que se nos presenta.

De este modo, lo primero que hay que hacer es aceptar la nueva situación. No olvidemos que los cambios a peor plantean un problema vital que nos gustaría dejar atrás. De ahí que el primer paso para cambiar es aceptar el pasado, aceptar lo que nos sucedió, aceptar el problema. La idea no es escapar del problema (no podríamos), al contrario, enfrentarnos  a él de una manera más madura.

Pero sobre todo es importante que entendamos que aceptar no es resignarse, sino comprender la situación que se nos plantea y seguir hacia delante.

Para comprender el problema que nos angustia hemos de partir de un buen análisis de nosotros mismos, esto es, hemos de considerar  el análisis de nuestras limitaciones y capacidades personales.

Aparte de la aceptación y el auto-análisis, hemos de darnos tiempo para asumir la situación de una forma positiva y realista, de tal modo que aprendamos a manejar aquellas situaciones que nos producen sensaciones desagradables, es decir, aumentando nuestra tolerancia a la frustración.

Del mismo modo habremos de ajustar pues expectativas a la realidad y Adoptar una actitud más paciente y tolerante,

Esta es la teoría para acepar los problemas que se nos planteen. La práctica suele ser más prosaica, más dura, más callada, más desordenada y más dolorosa, pero este es el único modo de encararla.

sábado, 24 de marzo de 2018

EN DEFENSA DE LA INTIMIDAD

EN DEFENSA DE LA INTIMIDAD

Los diccionarios nos dicen que eso de la “intimidad” es la “Relación de amistad muy estrecha y de gran confianza”. También parece que  es el “Aspecto interior o profundo de una pe rsona, que comprende sentimientos, vida familiar o relaciones de amistad con otras personas.”

En todos los sentidos guarda relación con la “Privacidad” y con los “Pensamientos y sentimientos más profundos de una persona”.

Muchas de las entradas que hemos efectuado en nuestros blogs han sido sobre tópicos que tienen que ver con el concepto de intimidad, pero nunca le hemos tratado de modo específico. El hacerlo ahora viene dado por lo sugerido de la lectura del blog “EL ASTROLABIO”, Navegando en tiempos revueltos, que es obra de Bieito RUBIDO

Su miedo (y el mío) es que no nos rearmamos para salvaguardar la vida privada o pondremos en peligro nuestra seguridad y nuestra intimidad. Su punto de referencia es el ciberataque que ha comprometido a 4.500 millones de cuentas de Facebook.


Y es que los nuevos tiempos necesitan nuevas normas y nuevos requerimientos y no mantener los viejos romanticismo. Es cierto que los nuevos medios nos acercan al mundo y a las personas, pero también a aquellos que se quieren aprovechar de esa proximidad para sus intereses no confesados, por ejemplo para influir en las elecciones o estados de opinión de una sociedad o un colectivo determinado.

De esto se sabe mucho en nuestro país. Como ejemplo creo que es suficiente citar la velocidad con la que hace unos días se armó una tangana considerable solo por el hecho de que unos policías intentaban ayudar a una persona que había sufrido un ataque al corazón.

El tema está tan extendido (el tema de romper la intimidad) que no hacen falta personas detrás de los programas informáticos, existen máquinas inteligentes que lo hacen. Y se puede comprobar observando cómo, en el momento en que entras en una web para ver lo que sea, comienzan a aparecer e nuestro correo electrónico anuncios de dicha web (y hablo de cosas sencillas), porque entre los relojes, los teléfonos, las tarjetas de crédito, los GPS de los vehículos, las cámaras de vigilancia… esas máquinas que decía pueden hacernos el diario de nuestros gustos y manías, de nuestras idas y venidas, de todo.


Creo que lo dicho (y lo que se puede entrever detrás) son suficientes argumentos para apoyar el que se tomen medidas en defensa de nuestra privacidad, de nuestros intimidad…

viernes, 23 de marzo de 2018

LA HISTORIA DE LA VIDA

LA HISTORIA DE LA VIDA

“Una historia no tiene comienzo ni fin: arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia delante”
GRAHAM GREENE: El fin del romance.

Hay que comenzar el día dejando atrás lo roto ayer, las esperanzas muertas, las ilusiones perdidas, .. todo,… de tal modo que cada despertar pueda ser un nuevo inicio. Un inicio con la mejor de las actitudes, para que las fuerzas te ayuden a culminar cada jornada.

Aceptar esta situación no es resignación, sino disposición para la lucha, para seguir, pues no hay nada que haga perder más energías que pelear contra situaciones que uno sabe que no puede cambiar.

Es cierto que eso supone una especie de vida a saltos, porque continuamente hay que ir cerrando etapas, sin orgullo, con mucha racionalidad, porque lo que lo que no encaja en la vida llevada así hay que ir dejándolo fuera y dejar espacio, limpiando lo necesario, para transitar entre lo que eras y lo que eres, transformación nada fácil y no exenta de dolor.

Algunos se animarán a criticar esta postura, pero porque no han recorrido el camino que uno he recorrido, ni han soportado las pruebas que uno ha soportado, ni han tenido que levantarse cada día intentando seguir adelante incluso sin entender nada del proceso en el que uno está sumido.


Y es que cada uno tiene su propia historia, está claro, pero no el derecho de juzgar los pasos de los demás.

jueves, 22 de marzo de 2018

PEREGRINO (II)

PEREGRINO

Es esa figura del romero, del peregrino (de la que escribía ayer mismo) la que me ha acompañado toda la vida y la que me llevó en su día a llamar así a este Blog: PEREGRINO.

Llegados a este momento de mi camino, del peregrinar que es la vida (la de todos) me veo reflejado también en las palabras de este poema de Luis Cernuda. 


PEREGRINO

¿Volver? Vuelva el que tenga, 
tras largos años, tras un largo viaje, 
cansancio del camino y la codicia 
de su tierra, su casa, sus amigos, 
del amor que al regreso fiel le espere. 

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas, 
sino seguir libre adelante, 
disponible por siempre, mozo o viejo, 
sin hijo que te busque, como a Ulises, 
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. 

Sigue, sigue adelante y no regreses, 
fiel hasta el fin del camino y tu vida, 
no eches de menos un destino más fácil, 
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 
tus ojos frente a lo antes nunca visto.


CERNUDA

miércoles, 21 de marzo de 2018

SER SIEMPRE PEREGRINO

SER SIEMPRE PEREGRINO

La vida, en mi visión, es un peregrinaje, es, por usar una figura diferente, el andar como un romero en una romería. El camino no es fácil, pero se inicia con la alegría de la novedad, de la esperanza. Con ellas se van sorteando las dificultades y el cansancio del camino, porque siempre se espera el lugar de encuentro, la alegría compartida, la celebración.

Ocurre que no siempre se alcanza ese lugar, porque son muchas las dificultades o porque uno se desvía del camino o por la razón que sea… se camina, claro, pero al olvidar la meta, el camino se hace mucho más difícil. 

Esa es mi sensación y eso quiero exponer con este poema de León Felipe, de paso honro así el que hoy, 21 de marzo, sea el DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA.


ROMERO SOLO

Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.

Ser en la vida romero, romero…, sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,

ni como el cómico viejo
digamos siempre los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.

No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera… menos un sepulturero.

Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.


LEÓN FELIPE

martes, 20 de marzo de 2018

DERECHOS Y DEBERES

DERECHOS Y DEBERES

Eso de los derechos y deberes me tiene “mosca”, entre otras cosas porque parece que el personal tiene muy claros los derechos pero no se ve por ningún lado que tenga en cuenta los deberes que esos derechos conllevan, aún más, que los sustenta y dan sentido.

Y no lo digo solo en el sentido en que defiendo la Libertad de Expresión y el resto de Libertades que deben dibujar la esencia de todo ciudadano, sino también porque todo ello (libertades, derechos, obligaciones y deberes) deben de conformar un entramado que sirva para definir un tipo de persona.


Pondré algún ejemplo con la esperanza de que no oscurezcan el sentido de lo que quiero decir. Tenemos muy cerca el caso de Gabriel, ese niño almeriense de 8 años encontrado muerto en el coche de la pareja de su padre. Está claro que la pareja de su padre tiene el DERECHO de ser tratada bajo la consideración de “presunta” culpable y, por lo mismo, con todos los beneficios que concede la jurisprudencia española. Del mismo modo no creo que haya que discutir, tomando en consideración la presunción de inocencia. ni juicios paralelos (difícil de evitar con la prensa que tenemos y la necesidad de morbo de nuestra sociedad) ni el cambio del código de justicia (eso de la prisión permanente revisable, que ya roza los límites de los eufemismos). Pero, ¿alguien se ha parado a pensar en los DERECHOS de Gabriel? ¿No tenía Gabriel, y es un ejemplo solamente, DERECHO a la vida? ¿No estaba amparado por los DERECHOS de la Infancia también?


Otro ejemplo. Ayer mismo el Sr. Torrent, Presidente del inoperante Parlamento Catalán (cuya primera misión es la de elegir presidente, cosa que lleva meses sin hacer) responde por escrito que “Mi deber es defender los DERECHOS de Puigdemont y Sánchez”. Es para preguntarse: ¿El DERECHO del resto de diputados no es su DEBER?, aún más ¿Debe ser supeditado ese deber que declara al DEBER MAYOR de DEFENDER LOS DERECHOS DE TODOS LOS CIUDADANOS?. Supongo que está muy asesorado, pero hay que ver qué poco trabajo se impone y qué estrechez de miras tiene para atender sus DEBERES.

lunes, 19 de marzo de 2018

SEGUIR BUSCANDO

SEGUIR BUSCANDO

En nuestra anterior entrada decíamos que en estados desequilibrados es necesario dejar fluir el tiempo y los acontecimientos, sin aferrarse a nada ni a nadie, entre otras cosas porque todo suele tener su momento en nuestras vidas y, lógicamente, una razón de ser.

Para ello es casi seguro que tengamos que abandonar la vida que habíamos planeado, porque dejamos de ser la persona que éramos, esa que hizo aquellos planes.


Decía ERNEST HEMINGWAY:

Trata de aprender a respirar profundamente,
a saborear la comida cuando comes
y, cuando duermas, a dormir como un tronco.
Intenta estar vivo de verdad
con todas las fuerzas,
y cuando te enfades, enfádate bien.
Trata de estar vivo.
Porque ya estarás muerto suficientemente.

De un modo parecido, WILLIAM SHAKESPEARE escribió:

He aprendido que no puedo exigir el amor de nadie. Yo solo puedo dar buenas razones para ser querido…. Y tener paciencia para que la vida haga el resto.


Y en esas estamos jornada a jornada, aprendiendo a hacer las cosas de otra manera, a vivir de acuerdo a otras circunstancias, sin olvidar la lección de OSCAR WILDE:

“Nos prometieron que los sueños podrían volverse realidad. Pero se les olvidó mencionar que las pesadillas también son sueños”

domingo, 18 de marzo de 2018

LA BÚSQUEDA

LA BÚSQUEDA

“¡No corras, vete despacio,
que a donde tienes que llegar 
es a ti mismo!

Juan Ramón JIMÉNEZ

Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir” 

José SARAMAGO

En nuestro discurrir por el tiempo solemos buscar justificaciones a nuestro estado y asas a las que sujetarnos en el camino, para poder andar lo que sea que nos corresponda. 

No es normal que encontremos nada en nosotros mismos, por lo que no toca otra que recurrir a las lecciones del pasado o de los que ha tenido la intuición o la sensibilidad de pensar y decir eso que buscamos. Ahí nacen estas citas del principio y algunas más que vendrán después.

Esta es también la justificación de esos poemas que voy dejando sustituyendo a mis palabras, pues dicen cosas que hay que saber  que se sienten pero no se saben expresar.

Hay que acudir a otras fuentes también porque las más de las veces se nos hace difícil reconocer los errores propios o asumir el estado en que nos encontramos, porque es difícil pensar en según qué cosas o porque aún lo es más curar las heridas. Es difícil mejorar y soportar el estado de cada momento cuando se vive en un desequilibrio constante o sin otra ayuda que el propio pensamiento.

Uno vive o ha de hacerlo sin exigir nada del mundo, sin querer buscar nada y aún menos esperar nada, con la esperanza de que cada día amanezca y podamos transitar ese tiempo sin expectativas.


En definitiva, hay que fluir con la vida, aceptando lo que llega y dejan ir lo que se va y esa tarea no es fácil.

sábado, 17 de marzo de 2018

DESDE DENTRO

DESDE DENTRO

El silencio
es el único
que contesta 
las preguntas
del pensamiento.

Ambos
son cómplices callados
de la palabra

A veces uno deja de hablar con las personas conocidas con las que antes lo hacía y no porque no las siga estimando, queriendo o pensando, sino porque uno cae en la cuenta de que si no les hablo ellas no hacen el esfuerzo de saber cómo estoy.

Quizá alguno se escude en que ya estás fuera de la realidad y que es mejor no entrar en discusiones que costará que uno entienda. El problema es saber de qué realidad se trata, porque cada uno tiene la suya y es diferente a la de los demás. Vamos, que no sirve de excusa, porque el problema puede ser expuesto al revés.

A casi todos ellos les recordaría las palabras de Albert CAMUS:
No camines delante de mi, puede que no te siga. No camines detrás de mi, puede que no te guíe. Camina junto a mi y sé mi amigo”.

Pero temo la respuesta, temo el silencio como respuesta. Y me aferro a mis SUEÑOS, porque

Lo fueron todo
y ya lo ves 
ahora,

abatidos por los días
iguales

como pasquines en los charcos.

Vivir
se reduce
a esquivarlos


K.C. IRIBARREN

viernes, 16 de marzo de 2018

A VECES, MUCHAS VECES

A VECES, MUCHAS VECES

A veces uno amanece con ganas de extinguirse… Como si fuéramos veletas sobre un pastel de alguien inapetente. A veces nos arden terriblemente los labios y los ojos y nuestras narices se hinchan y somos horribles y lloramos y queremos extinguirnos… Así es la vida, un constante querer apagarse y encenderse

Julio CORTÁZAR


No creo que sea la primera vez que uso estas palabras de Cortázar, pero… A VECES es inevitable, sobre todo cuando sobrevienen las mismas circunstancias.

Para encender la vida y prenderse a ella es necesario usar algunas “artimañas”. Es preciso recordar que la vida es mayor que el miedo o que las fuerzas, por pocas que sean; son también mayores que las dudas, que la mente puede confundirse (lo hace a menudo, incluso como ayuda para seguir) pero que el corazón, los sentimientos siempre tienen una respuesta.

Cn el tiempo uno comprueba que lo que unas veces es difícil otras es un almacén de recursos. 


Hay que pelear por lo que a uno le merece la pena y saber esperar, sin olvidar que lo que tenga que ser… será indefectiblemente.