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miércoles, 14 de junio de 2017

RESISTIR

RESISTIR

Hace un tiempo, un grupo musical cedió los derechos de una canción, en un gesto muy de alabar, a los niños  con cáncer. La canción ha formado parte de una campaña nacional muy digna y solidaria y no quisiera estropearla por nada del mundo.

Pero, a veces, uno aprende de todo, de modo aleatorio posiblemente y creo que, si no toda, parte de la letra de esa canción nos sirve para plantearnos la lucha ante la adversidad a todos, porque, en definitiva, representa la lucha por la vida.

De ahí que quiera traerla a esta entrada, como muestra de un compromiso y de lo que me gustaría que de mi postura personal no quedara en el olvido o que sea vista como algo fuera de lo común a otras tantas personas con las que me siento solidario.


Resistiré, erguido frente a todo.
Me volveré de hierro para endurecer la piel
y, aunque los vientos de la vida soplan fuerte,
soy como el junco que se dobla,
pero siempre sigue en pie.
Resistiré, para seguir viviendo,
soportaré los golpes y jamás me rendiré
y, auque los sueños se me rompan en pedazos,

resistiré…, resistiré.

martes, 13 de junio de 2017

RECORDANDO A FERNANDO PESSOA

RECORDANDO A FERNANDO PESSOA

Fernando António Nogueira Pessoa, más conocido como Fernando Pessoa fue un poeta y escritor portugués, considerado uno de los más brillantes e importantes de la literatura mundial y, en particular, de la lengua portuguesa. 
Nació el 13 de junio de 1888, en Lisboa (Portugal).



Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación...


Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación
De no yacer en mí mismo desnudo
Con ánimo de gritar, sin que sangre el seco corazón
En un último, austero alarido!

Hablo -las palabras que digo son nada más un sonido:
Sufro -Soy yo.
Ah, extraer de la música el secreto, el tono
De su alarido!

Ah, la furia -aflicción que grita en vano
Pues los gritos se tensan
Y alcanzan el silencio traído por el aire
En la noche, nada más allí!


Enero 15 de 1920

Versión de Rafael Díaz Borbón

UN GUIÑO A LA ALEGRÍA

UN GUIÑO A LA ALEGRÍA

Las palabras, que tantas veces hemos traído aquí, no son inocuas, aunque se pretenda. Las palabras curan o hieren a una persona, acarician o golpean, según los casos. Quizá por eso los griegos otorgaban a las palabras un valor “divino” (provenían de los dioses) y los filósofos de todos los tiempos hayan abogado casi siempre por el silencio como la mejor expresión o más valiosa del ser humano.

Las más de las veces las hemos introducido aquí por su valor comunicativo, por su sentido de enlace entre las personas, por su ayuda a la comprensión…, como flotador al que el náufrago puede agarrarse.

Bajo esa percepción de la palabras siempre ha estado la seguridad de que la palabra andaba detrás o debajo de los pensamientos, de esos pensamientos que pueden convertirse en palabras, hasta el punto de concebirlas como la “sombra del pensamiento”.

También hemos querido dar valor a las palabras en la medida en que ellas marcan nuestro destino. Nunca hemos dejado de pensar que “uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice”. 

Pero hoy quisiéramos usarlas, de la mano de ERNEST HEMINGWAY para lanzar un mensaje de vida, de alegría, siquiera sea por compensar.

Trata de aprender a respirar profundamente,
a saborear la comida cuando comes
y, cuando duermes, a dormir como un tronco.
Intenta esta vivo de verdad
con todas tus fuerzas,
y cuando rías, ríe hasta partirte de risa.
Y cuando te enfades, enfádate bien.
Trata de estar vivo.

Porque ya estarás muerto suficientemente. 

lunes, 12 de junio de 2017

LA VIDA

LA VIDA

La vida es una representación en un tiempo y en un espacio que no elegimos. Tiempo y espacio forman parte del escenario, por seguir el símil teatral, mientras que la vida es lo que HACEMOS en ese escenario, el PAPEL que REPRESENTAMOS.

Esa representación tiene algunos problemas. El primero es que no dominamos el escenario (ya hemos anotado que viene dado por el tiempo y el espacio y ninguno de esos parámetros depende de cada uno de nosotros); el segundo es que no tenemos instrucciones para movernos por el escenario o para representar el papel que asumamos o nos asignen el resto de componentes del escenario (ambiente, contexto, resto de personajes…); el tercero es que no hay “libreto”, esto es, no tenemos nada escrito para desarrollar nuestro papel, lo hemos de ir escribiendo cada uno de nosotros a medida que transcurre la acción y es un libreto que exige, decisiones, comunicación, relaciones, tomas de postura, etc., por último, nuestra representación está abierta al juicio de los demás actores que comparten el mismo tiempo y el mismo espacio.

Aún podríamos añadir algún problema más, por ejemplo, que es una representación que no tiene ensayos previos.

Creemos que lo peor es el juicio de los demás. Esos que intentan decirnos qué y cómo deben hacerse las cosas o que y cómo tomar decisiones… sin saber siquiera nuestra postura o nuestras necesidades en cada momento. Ese hecho nos puede llevar a copiar la vida de alguno de ellos o alguno del resto de actores a copiar la nuestra sin percatarnos o percatarse que cada examen de vida viene con unas preguntas personales y específicas.


Hemos de procurar tener buen criterio, buen juicio y tomar la vida como una acción propia e intransferible, so pena de dejar de vivirla.

domingo, 11 de junio de 2017

LA LIBERTAD Y EL DECIR DE LOS DEMÁS

LA LIBERTAD Y EL DECIR DE LOS DEMÁS

Los actuales medios de comunicación más la paranoia de la seguridad han roto la privacidad, la intimidad, el anonimato, en otras palabras, nos han hecho perder LA LIBERTAD.

Y no sólo hemos perdido la libertad, coartada por los móviles inteligentes, las cámaras de seguridad en calles y lugares públicos, las grabadoras, etc., sino que la justificación se realiza desde otra libertad: LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.

No hace muchas entradas hablábamos de esa paradoja, pero quisiéramos seguir con el tema por su importancia y por lo lesivo que es colocar los derecho en contraposición.

Por un lado la prensa se queda sin argumentos, arrollada por los nuevos medios, no ha sabido dar el salto a una dimensión nueva y se dedica a estirar lo que tiene como si de una goma se tratara, aunque sea a través de acumular hipótesis hasta el mareo, independientemente del tema que sea. Por otro los nuevos medios hacen circular noticias (imágenes o palabras) sin contexto de referencia, que, a su vez, son interpretados por otras personas que tampoco tienen referencia ni saber alguno, sino posturas preconcebidas y son capaces de hacer un reloj de una tuerca.

La libertad, para que no haya dudas, es un DERECHO UNIVERSAL de primer orden, algo por lo que luchar y defender hasta las últimas consecuencias. Es un DERECHO que no debería ser discutido nunca. Pero, como todo derecho, lleva unas obligaciones. Ya anotamos algunas anteriormente pero quisiéramos alargar aquella relación.

A la vez que el DERECHO A LA LIBERTAD, tenemos  DERECHO AL HONOR, A LA INTIMIDAD Y A MANTENER NUESTRA PROPIA IMAGEN, lo que marca un límite al uso de la libertad de aquellos que, amparándose en su propio ejercicio de la libertad, se permitan hablar de mi.

Es cierto y hay que respetar la existencia del DERECHO A LA INFORMACIÓN, pero respetando la frontera apuntada y sin falsedades o cuestiones no demostrables que atenten contra EL HONOR (p.e. a través de injurias, calumnias, difamaciones, etc.).


Esperamos que lo anotado ayude a concebir la LIBERTAD como un concepto HUMANO pero sujeto a ciertas normas, debido a su importancia, claro.

sábado, 10 de junio de 2017

LA ESPERANZA

LA ESPERANZA

El ex-presidente Checo VÁCLAV HAVER dejó escrito que:
 “La esperanza no es lo mismo que el optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido independientemente de cómo resulte”.

Haver fue el primer Presidente Checo después de la escisión del país (1993-2003)




Quizá por eso que dice Haver se pueda entender mejor la creencia de que la esperanza es lo último que se pierde, por la certeza de que algo, sea lo que sea, tiene sentido. Y cabalgando en esa certeza vamos, atravesando el tiempo, a ver qué es lo que resulta, pero sabiendo cuál va a ser el resultado.

De un modo más poético y más desgarrador también, Gerardo Diego intentó definir la Esperanza así:


¿Quién dijo que se agotan la curva, el oro, el deseo,

el legítimo sonido de la luna sobre el mármol
y el perfecto plisado de los élitros
del cine cuando ejerce su tierno protectorado?

Registrad mi bolsillo
Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro
migas en busca de pan dioses apolillados
palabras de amor eterno sin
carta de aterrizaje
y la escondida senda de las olas.


Pero seguimos sin saber el por qué de su fuerza, de su magia… so pena de admitir que, cuando somos conscientes de algo, seamos capaces a la vez de seguir cabalgando en nuestros sueños y alejemos de nuestra realidad. Quizá es que la esperanza nos ayuda a poner las sombras detrás de nosotros y a seguir luchando por convertir los sueños en realidad. No lo sé, como tampoco sé de la fuerza de mi esperanza.

viernes, 9 de junio de 2017

LAS PALABRAS

LAS PALABRAS

Muchas de las entradas a este Blogs han girado en torno a la memoria, las relaciones sociales, el individualismo, la libertad, la confianza, la amistad, el silencio… porque son temas que abrasan en algunas condiciones personales y porque escribiendo a veces se espera que los demás entiendan la situación personal.

Como Dice Fito Páez:
Las palabras me hacen falta
Me hacen falta cien millones de palabras
Las palabras siempre se las lleva el viento
Pero yo las necesito somos dos viejos amantes
Muy chiflados, muy astutos, desafiantes...
Sobre el arma con la que me das consuelo
El cuchillo que se hunde en mi pellejo
La apariencia bien organizada
Las palabras son traiciones de alto vuelo

Pero estoy también con Pablo Neruda (Confieso que he vivido) porque yo necesito de las palabras:

“…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… 

Y las más de las veces solo me quedan mis propias palabras.

jueves, 8 de junio de 2017

EN EL SILENCIO

EN EL SILENCIO

En los momentos de silencio y soledad son muchos los recuerdos que se vienen a la cabeza. A veces son retazos de vivencias, otras veces son simples imágenes, difíciles de situar en el tiempo o en un orden determinado, pero en todos los casos expresan la vida, la memoria de los uno ha ido haciendo en el tiempo que lleva con los pies en el suelo.

Se quiere justificar así que muchas de las entradas se efectúen por el efecto de ciertos autores, de ciertas figuras, ciertas lecturas…, no hay más, bueno, que, en todo caso, son retazos que alumbraron un día el caminar por el tiempo.

Hoy viene a la mente algo que corresponde a W. Shakespeare: “He aprendido que no puedo exigir el amor de nadie. Yo solo puedo dar buenas razones para ser querido… Y tener paciencia para que la vida haga el resto”.

Efectivamente es una inteligente conclusión y una buena lección: no se puede exigir nada a nadie, ni amor, ni afecto, ni amistad, … ni siquiera respeto o recuerdo, porque cada uno responde desde las razones que uno mismo da y los demás reciben  de sus propias interpretaciones de eso que uno da, de su significado en los demás.

Lo único malo es tener la paciencia y la comprensión necesarias para  asumir que eso es así, sobre todo porque las respuestas, si vienen, pueden hacerlo fuera de tiempo, cuando ya no son necesarias o no venir nunca, generando un vacío entre lo que uno da y espera y lo que recibe y el valor que los demás dan a tus desvelos.


Pero es algo a aprender más pronto que tarde, para que no caigamos en la frustración. Las cosas van de esa manera y no hay forma de cambiarlo.

miércoles, 7 de junio de 2017

¿DÓNDE VAMOS?

¿DÓNDE VAMOS?

Si hiciéramos una secuencia de los calificativos que hemos adjudicado tanto a los individuos como a la sociedad en la que vivimos y aún a lo que podemos encontrar en los medios de comunicación, lo más explícito que encontramos es que nuestro entorno se distingue por la corrupción, el terrorismo, la violencia, los enfrentamientos y tactismos políticos, el desempleo, la insolidaridad y otras lindezas por el estilo.

Alguien podría decir, con razón, que esa es una parte de la moneda, porque, a la vez, nunca ha existido más solidaridad, más ONGs, más transplantes a enfermos, más ayudas ante terremotos, por ejemplo, o hambrunas, más sentimiento de acogida de refugiados… 

Y ambas fotografías serían reales, pero la primera es la que mejor define o es más asumida como definidora de nuestra sociedad y nos hemos quedado con otros calificativos.

En ambos casos tenemos ejemplos puntuales, que marcan la esencia de lo que decimos y que nos dicen, entre otras cosas, que, a pesar de lo que se predica, son los eventos de gran repercusión (en ambos casos) los que nos hacen reaccionar y, en ambos casos también, a hombros de los individuos, no de las estructuras sociales, que, en última instancia, van a remolque de las acciones individuales y después de ríos de tinta y de metros de filmaciones.

Las encuestas nos dicen que la corrupción, la economía familiar y el trabajo (su falta) y la atención a las minorías marginadas son las situaciones que se perciben con mayor claridad y que se llevan la peor parte de las actuaciones políticas.

Y lo peor del caso es que es cierto. En los últimos años las pocas actuaciones de la ONU, de la OTAN o de cualquier otro organismo internacional han sido contadas y, de haberlas (que las ha habido) han pasado desapercibidas. Los gastos al respecto se han multiplicado mientras las acciones han mermado. El dinero puesto en esas acciones se ha restado de las actuaciones sociales internas de cada país: educación, sanidad, ayudas al acogimiento, etc., lo que viene provocando que la desigualdad entre los ciudadanos sea cada día más evidente.


Esos hechos, de una u otra cara, están provocando la pérdida del sentido de pertenencia, esto es, nos han hecho perder la identidad y el rumbo y han dilapidado los valores que deben definir el quehacer del ser humano.

martes, 6 de junio de 2017

PENSAMIENTOS SOCIALES

PENSAMIENTOS SOCIALES

Los tiempos modernos (perdón, posmodernos) con sus modas y su “todo da igual”, con el “no me da la gana” o el “porque yo quiero” y “yo también tengo derecho”, con sus snobismos educativos, con esos niños que son reyezuelos y tiranos y con esos padres que impiden cualquier experiencia a sus hijos y se creen cualquier cosa a falta de criterio personal que les haga razonar… ,nos están llevando a una sociedad se va idiotizando a marchas forzadas.

Hay hechos especialmente graves a mi entender en los que la incultura y el snobismo están siendo especialmente graves: la vacunación de los niños o el tratamiento de enfermedades a base de la denominada homeopatía o hacerles ser “veganos” desde el “destete”.

De las tres cosas hay ejemplos recientes especialmente significativos y de ahí estos pensamientos. Su origen está tanto en la presión de los que se denominan a sí mismo como “naturalistas”, como en la moda y en la incultura de los padres, madres y demás parentela.

La homeopatía, que está en el trasfondo de todo ello está considerada por la OMS como una pseudociencia inútil en la cura de enfermedades al no contar con ningún aval científico. Es cierto que la más de las veces es un placebo sin consecuencias, pero cuando se aplica a un enfermo de verdad sus efectos son … desbastadores. 

Ahí está el caso del niño italiano con otitis, por ejemplo, fácilmente curable por vía médica, pero muerto por la cabezonería de sus padres o ahí está el brote de sarampión en España por unos pocos padres que se habían negado a vacunar a sus hijos, según ellos con todo el derecho a hacerlo (a negarse a vacunar a sus hijos) sin pensar que su decisión podría afectar al resto de la población

Ambos hechos muestran la sinrazón y la credulidad de los progenitores, aparte de que olvidan todos los estudios e informes que son al caso, como por ejemplo los emitidos por la Asociación Española de Pediatría.

En España también se ha salvado a un niño de corta edad al que sus padres solo le alimentaban como “vegano” porque era, según ellos, la forma más natural de hacerlo, sin hacer caso ni a pediatras ni a médico alguno que “intentaban envenenar al niño” al defender que un niño debe comer de todo para facilitar su desarrollo.

Hay colectivos para todo, está claro, pero nunca tan persistentes y cabezotas como ahora: el niño “vegano” no ha muerto, pero no será nunca el niño que podía haber sido.

En el mundo que más información tiene, parece que proliferan los seres que menos información manejan. Una pena.



lunes, 5 de junio de 2017

LA PREOCUPACIÓN POR LA CORRUPCIÓN

LA PREOCUPACIÓN POR LA CORRUPCIÓN

Parece ser que todas las encuestas dan como dato que una de las preocupaciones más importantes de los ciudadanos españoles es la CORRUPCIÓN.

Pero no se ve en ningún lugar (medios de comunicación de todos tipo) que nadie aporte nada para solucionar un problema que es grave. 

Y es grave no sólo por el hecho de que la corrupción sea reprobable sino porque desarraigarla de la cultura, exige un cambio de mentalidad y eso, a su vez, solo se puede lograr actuando educativamente sobre los escolares desde la Educación Infantil.

A la vez que la educación deba adoptar como valores la honestidad, la sinceridad, la honradez, el trabajo, la ejemplaridad…, hay que lograr que los padres y la sociedad entorno practiquen esos valores, porque por mucho que se haga con las criaturas, si no ven eso reflejado en sus progenitores… no servirá para nada.

En tiempos pasados y en la sociedad rural, en la que aún se podía practicar eso de que la educación es una obligación “de toda la tribu” las cosas podían ser más fáciles. Hoy vivimos en una sociedad individualizada y, por lo mismo, con menos MODELOS y los que se muestran suelen elegirse por el patrón del dinero y no por los valores positivos.


Quizá solo sea un pensamiento producto de una cabeza febril o fuera de lugar, pero sin educación y ejemplo no creo que la sociedad, aun asumiendo que la CORRUPCIÓN sea un problema, haga nada por solucionarla, solo por envidiarla.