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miércoles, 18 de abril de 2018

EL CAMINO DEL PEREGRINO

EL CAMINO DEL PEREGRINO

Dicen, quizá inmersos en el “buenismo” y en la falta de criterio que nos invade, que los que nos vamos encontrando en el camino de la vida es aquello que necesitamos o nos merecemos y que, o bien nos quedamos con ello, porque nos satisface, o bien aprendemos porque vino para dejarnos una lección que necesitábamos.

Es una visión romántica del devenir que no está mal para no tener que pensar ni en causas ni en efectos, ni en si hay destinos escritos para cada uno o si los sucesos los provocamos nosotros mismos con nuestras decisiones.

Ocurre que, sea del modo que sea, lo que nos vamos encontrando y  solucionando (bien quedándonos con ello o bien tomándolo como lección) nos afecta y nos cambia y tanto da que creamos que hay un “destino” para cada uno o que nos busquemos las “piedras” que nos golpean. El caso es que nos cambian.

Pero los demás no son conscientes de esos cambios (evolución dirían algunos), que son constantes, por otra parte. De tal modo que lo que somos en un momento determinado tiene poco que ver con lo que éramos un tiempo atrás y eso, lo que éramos, es lo que les queda a los demás (a veces también a nosotros mismos). 


La cuestión es que deberíamos estar presentándonos a nosotros y a los demás continuamente so pena de no ser reconocidos, que es lo que viene ocurriendo asiduamente.

Nadie es lo que era (aunque sus “constructos” sean los mismos), pero nadie se para a pensar en los cambios y no se admiten las lecciones aprendidas (si las hay).

Vivimos (transitamos por el tiempo y las circunstancias) de un modo que sólo podemos juzgar con el paso del tiempo, pero hoy… pareciera que nos hemos quedado sin tiempo y menos aún para apreciarlo en los demás.

Extracto de Proverbios y cantares (XXIX)

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.


(A. Machado)

martes, 17 de abril de 2018

EN TIEMPOS CONVULSOS: EL PEREGRINAR

EN TIEMPOS CONVULSOS: EL PEREGRINAR

En “tiempos convulsos” algunos necesitan identificarse con algo para definirse y sentirse seguros, otros… solo tenemos “recorrido”, “camino” y ese recorrido es lo que nos define, no el lugar.


Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero..., sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.



León Felipe: “Romero sólo”

lunes, 16 de abril de 2018

“NO CULPES A NADIE” (Pablo Neruda).

“NO CULPES A NADIE” (Pablo Neruda).

En la misma semana (coincidencias de la vida) he tenido dos toques de atención (afables y seguro que con la mejor de las intenciones) sobre este blog (PEREGRINO) en el sentido de que es muy triste, por un lado y por otro (en una traducción libre) que no sé gestionar el sufrimiento, tomando como referente, en este caso, una aportación al Diario El País de Miriam Subinara.

Ambas cosas me han llevado a repasar mis entradas, cosa que nunca viene mal y efectivamente hay desazón y tristeza en muchas de mis entradas. La verdad es que lo advertía desde la primera entrada, puesto que el blog intentaba e intenta recoger mi CAMINAR (peregrinaje) mientras camino a lomos de una enfermedad progresiva, irreversible e….inhabilitante.

Pero he visto también que, tal y como me propuse, no hay prácticamente ninguna entrada que no haga alusión a la lucha, al compromiso con la vida, por lo que no puedo más que estar en parte con las críticas, que, por otra parte, no han hecho mucho por ayudar en el camino.


La primera de las críticas fue presencial y parece que todo quedó claro. La segunda ha surgido de las redes sociales, como he citado. Las máximas del escrito en la que se basa son
  • -Si damos vueltas siempre a lo que no funciona, acabaremos agotados mentalmente.
  • -Controlar los pensamientos posibilita el cambio y aminora el dolor.

Parecen ambas sugerencias salidas de uno de esos manuales de autoayuda que, por genéricas sirven para casi todo. En este caso ambos axiomas son verdaderos y así los asumo.

Pero un blog de este tipo (personal e íntimo) se asienta (si se mira con los ojos que haya que hacerlo) en la esperanza. A fin de cuentas PEREGRINAR es caminar hacia un LUGAR SAGRADO.

Esa esperanza es entendida de muchos modos, claro. Aristóteles decía de ella que era “el sueño de un hombre despierto”, aunque Nietzche defendía que era “el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre". Hobbes, de un modo más “interesado” argüía que “al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; pero ese deseo, despojado de tal idea, es desesperación A mi me gusta pensar que es la idea o deseo para pasar de proyecto a realidad o algo así. Pero en realidad no deja de ser un sueño, todo lo consciente que se quiera, pero un sueño. Por eso traigo la esperanza a colación.

Puede que me haya apartado mucho de mi camino inicial, pero en mi caso tomé como referencia un escrito de PABLO NERUDA (que no es un poema) y que se podría resumir en estos puntos, cuyo contenido espero poder ir aclarando en entradas sucesivas:
  • No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie,.… El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.
  • Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o la fortaleza de tu corazón.
  • Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar
  • Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado como la causa de tu futuro es tu presente.
  • Piensa menos en tus problemas y más en lo que amas y tus problemas, sin aliento, morirán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser aún más grande
  • Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo más libre y más fuerte. Dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu propio destino.
  • ¡Levántate y mira el Sol por las mañanas y respira la Luz del Amanecer! Tú eres parte de la fuerza de la vida. Ahora despierta, camina, lucha. Decídete y triunfarás.
  • Nunca pienses en la suerte porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

He pecado en varios de estos postulados, entre otras cosas porque no siempre he tenido la fuerza para mantenerlos, pero con ellos intento seguir y muy poquitas personas saben que gestiono el sufrimiento, porque es lo único que me queda.


Nota: El escrito de Neruda es fácilmente accesible en la redad, basta con poner en el buscador “no culpes a nadie” y aparecerán muchas entradas.

domingo, 15 de abril de 2018

LA CONFIANZA

LA CONFIANZA

Decía Manzoni que "una de las alegrías de la amistad es saber en quién confiar" y es que la confianza es el ingrediente básico de las relaciones interpersonales, sobre la que se construyen los vínculos que nos unen y nos ayudar a desarrollarnos.

De este modo una relación es tanto más duradera y profunda cuanto se establece sobre una buena dosis de confianza. Y se hace imprescindible en el afecto y en todo tipo de relación humana.

Saber darla y saber recibirla forman parte de las habilidades básicas que todos deberíamos desarrollar. Pero hay que saber manejar esa confianza.

Hemos de comprender cómo funciona y saber administrarla para evitar que los demás abusen de ella, porque la confianza es extremadamente valiosa, pero también es extremadamente delicada: cuesta mucho tiempo y esfuerzo hacer que surja, pero se destruye en un instante.


La confianza se asienta en dos pilares: la apertura, es decir, el valor que tenemos de compartir nuestros sentimientos y nuestra vida con los demás y en la capacidad de juzgar si los otros son dignos o no de nuestra confianza.

Hemos de desarrollar esos dos aspectos para ser capaces de administrar con sabiduría la confianza y hacer que contribuya a fortalecer nuestras relaciones. Son, por tanto, dos las preguntas que debemos hacernos para abordar con garantías la construcción de una relación de confianza.

La primera: ¿Soy capaz de darla como corresponde?
Y la segunda: ¿Es el otro digno de ella?

Eso lo escribía en un blog en 2009 y hoy, vivido lo vivido, apenas me queda de eso. Me siento profundamente defraudado.

sábado, 14 de abril de 2018

BUSCANDO LA HOMEOSTASIS

BUSCANDO LA HOMEOSTASIS

Yo no sé

Yo no sé lo que busco eternamente 
en la tierra, en el aire y en el cielo,
yo no sé lo que busco, pero es algo
que perdí no sé cuando y que no encuentro,
aun cuando suele que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.
Felicidad, no he de volver a hallarte
en la tierra, en el aire, ni en el cielo,
y aun cuando sé que existes
y no eres vano sueño

ROSALÍA DE CASTRO


A estas altura de la vida, al menos de mi vida, creo conocer suficientemente bien mi propia historia, sobre todo después de estos dos últimos años de encierro y reflexión, de repasar recuerdos y revivirlos uno a uno.

Desde ese punto de vista, quizá sea el único ser sobre la tierra que puedo juzgarme, criticarme o felicitarme (y lo hago, porque de todo hay en esa historia que decía). De hecho voy dejando constancia de muchas de esas vicisitudes en la entradas de este blog que intenta ser el diario de un peregrinar  personal y los que tienen la bondad de seguirme lo pueden constatar.

Con esa perspectiva por delante, quizá tengan un valor más específico los dos poemas que hacen de preámbulo (Yo no sé) y colofón (¿Dónde está la memoria de los días?) que incluimos aquí.

¿Dónde está la memoria de los días 
que fueron tuyos en la tierra, y tejieron 
dicha y dolor y fueron para ti el universo? 

El río numerable de los años 
los ha perdido; eres una palabra en un índice. 

Dieron a otros gloria interminable los dioses, 
inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores; 
de ti sólo sabemos, oscuro amigo, 
que oíste al ruiseñor, una tarde. 

Entre los asfodelos de la sombra, tu vana sombra 
pensará que los dioses han sido avaros. 

Pero los días son una red de triviales miserias, 
¿y habrá suerte mejor que ser la ceniza, 
de que está hecho el olvido? 


José Luis Borges


Notas:

EXERGO: Cita con la que se encabeza un libro o documento escrito . 

ASFODELOS: metáfora para decir que una persona muerta disfruta ya de una mejor vida.

viernes, 13 de abril de 2018

LA VIDA Y LAS RELACIONES

LA VIDA Y LAS RELACIONES

En las situaciones difíciles, dilemáticas, angustiosas o de deterioro biológico uno va aprendiendo más y más profundamente de la vida y de las personas.

Lo primero quizá sea que cada persona que conoces o hemos conocido ha jugado un papel. Ese papel puede haber sido una prueba para ajustar los criterios de selección, por ejemplo. Otros nos han usado para sus intereses, aunque de un modo no explícito, pero al final no han sido relaciones propiamente dichas, sino INTERESES, como decía. Otros han servido para aprender lo que es el afecto entre las personas y esos mismos y otros más nos han enseñado cuestiones importantes, algunas veces con dolor, todo hay que decirlo.

De entre estos últimos los ha habido (y los hay, aunque se vayan diluyendo entre la niebla que provoca el tiempo y el espacio o la falta de vivencias comunes) que nos han ayudado a saber más de nosotros mismo y, si se permite decirlo, a ser mejores y más comprensivos. Son relaciones que hacen pensar la vida importa, que tiene sus cosas buenas.

En la geografía que habito esas personas son difíciles de encontrar y uno daría lo que fuera porque no faltaran. La razón es bien sencilla, la política ha creado divisiones irreconciliables, que provocan que el no estar de acuerdo supone el corte de relaciones. De este modo, el que haya personas que, aun estando en desacuerdo permanezcan al lado de uno tiene una importancia impagable.

Cada vez quedan menos, porque el fanatismo tapa las bocas (y el pensamiento) y la violencia aumenta la distancia en las relaciones, por más que uno haya pensado siempre que la amistad y el afecto están por encima de coincidir o no en todo (vaya aburrimiento si fuera así).

Ese fanatismo no es reconocido oficialmente, pero existe y genera vacíos incomprensibles alrededor de los que piensan y lo hacen de una manera diferente a la dictada. A mi me han roto la vida de relación (ya hablaremos de ello).

Y el caso es que no me gusta desaparecer del contacto con las personas que conozco, pero hay que ver como ellos me hacen desaparecer, incluso las personas que nunca hubieras pensado que lo harían o que les han rogado y suplicado que mantuvieran el contacto. 

Creo que solo se debe desaparecer cuando fallan las personas (uno mismo o los demás), cuando la mentira se instala en la relación, cuando la presencia hace daño…. y de todo hay.

Pero esto quiere ser un homenaje a todas aquellas buenas personas que, a pesar de todo, siguen a mi lado, aunque sean pocas, porque las circunstancias las hacen , no importantes, sino IMPRESCINDIBLES.

Estatua: El vacío del alma de Albert György


jueves, 12 de abril de 2018

LAS EMOCIONES

LAS EMOCIONES

La RAE las define como “un interés repleto de expectativas con que se participa en algo que está sucediendo”. Pero, aunque pueda parecer fácil establecer su concepto, no creo que lográramos una definición unívoca y universal, esto es, una definición que nos diga exactamente lo que debemos entender por EMOCIÓN y que todos lo interpretáramos del mismo modo.

Aún así, sabemos que, las entendamos como sea, juegan un papel muy importante en los procesos de equilibrio físico y psíquico de las personas. De ahí que suelan ser descritas como fenómenos de “raíz psicológica y fisiológica” que reflejan diversos cambios ambientales o de relación.

En todo caso eso solo nos sirve de excusa para enunciar algunas emociones que, vividas en la infancia (son inevitables cuando nos iniciamos en la vida) dejan huellas importantes en nuestro recorrido vital (unas más que otras, claro está).

Desde mi perspectiva son especialmente importantes las relativas al miedo y al abandono (mucho niños lloran al ir a la guardería o a la escuela infantil no porque no estén acostumbrados a estar con otras personas o a cambiar de ambiente, sino por el miedo a ser abandonados allí). Esos niños es fácil que tengan problemas con la soledad de mayores, por ejemplo o a ser rechazados, que señalaríamos como otra de las emociones infantiles que dejan huella, lo cual repercute en la interpretación de las vivencias de modo adecuado.

No podemos olvidarnos de la humillación, producto de las reprimendas, de la crítica constante…, que afecta a la estructuración de la autoestima.

Unida a ella estaría el miedo a confiar (sobre todo cuando se acumulan los incumplimientos de promesas por pare de los padres) y la huella que deja vivir situaciones que pueden ser interpretadas por los niños como INJUSTICIAS.


Todo ello, de modos a veces solapados, escondidos o visibles, nos van haciendo ser como somos y comportarnos como lo hacemos, por lo que tendríamos que enseñárselo, a los padres principalmente, para que la adolescencia y la adultez no sean una carga en las vivencias de las personas.

miércoles, 11 de abril de 2018

A VECES… PUEDE LA TRISTEZA

A VECES… PUEDE LA TRISTEZA

A veces, por circunstancias diversas y no fácilmente controlables por uno, me siento triste. Por ejemplo por no poder decir lo que realmente pienso en el ambiente en el que me muevo (tanto afectivo -porque haría un daño estéril-, como en el social ) porque el fanatismo no perdona ni una (es fanatismo radical que no permite dispersiones): También porque otras veces no tengo a quien contárselo (algunas personas importantes van desapareciendo y no es fácil sustituir el conocimiento y la complicidad -por más que NUNCA  pensé que cosas así pudieran ocurrir-) y las que quedan o han ido llegando poco a poco (con las mejores intenciones, es cierto) pero necesitarían horas de “audiencia” para ponerse al día de cómo mis zapatos han andado el camino.


Son más esas variables y los ejemplos, pero dejémoslo así. A veces la tristeza nos aísla (otras no, como hemos visto en alguna de las entradas anteriores), pero aún así no dejamos de ser conscientes de que hay que seguir luchando, por lo que lo conveniente es fingir que uno está estupendamente (lo cual no facilita normalmente las cosas).

Esa decisión (seguir luchando o aguantando) requiere dejar espacio a los sueños, como si entre realidad e ilusiones no hubiera más que un paso fácil de dar (todos sabemos que no es así, pero así lo hemos de establecer cuando las causas son inaccesibles a nuestro poder).


Pero no pasa nada. La felicidad, la armonía, la “homeostasis” o estabilidad afectiva y física están en todos los lados (a la vez que en ninguno, a elegir) y EN SU BÚSQUEDA. A fin de cuentas TODO ES CAMINAR, aunque sea sabiendo que el camino nos lleva a un precipicio.

martes, 10 de abril de 2018

PIDO SILENCIO

PIDO SILENCIO

Me enamoré de la vida, es la única que no me dejará sin antes yo hacerlo” -Pablo NERUDA-

Viene siendo costumbre en mi acudir a algunos poetas para “tapar” mi carencia de palabras que expresen lo que me gustaría decir y no puedo. Hoy repito esa costumbre con Pablo Neruda, que últimamente viene siendo cuestionado por cosas que ocurrieron en otros tiempos, como si la vida fuera la existencia en un plano y no un recorrido histórico.

A mi me ha gustado siempre Neruda y no me importa anunciarlo así. Admito, con García Márquez, que es «el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma» (nació en 1904 y murió en 1973)

Cada verso, cada estrofa… lleva escondido un mensaje expresamente dedicado. Deseo que sean captados en toda su dimensión por quien corresponde.


PIDO SILENCIO

Ahora me dejan tranquilo.
Ahora se acostumbran sin mi.

Yo voy a cerrar los ojos

Y solo quiero cinco cosas,
cinco raíces preferidas.

Una es el amor sin fin.

Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan sobre la tierra

Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.

En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.

La quinta cosa son tus ojos.
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera 
porque tú me sigas mirando.

Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.

Ahora si quieren se vayan.

He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.

Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy  a vivirme.

Sucede que soy y que sigo

No sería, pues, sino que adentro
de mi crecerán cereales,
primero los granos que rompen la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mi soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo

Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.

Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.

Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.

Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.


(Se puede ver aquí)