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jueves, 20 de julio de 2017

ÍTACA

ÍTACA

Ayer hablábamos de no detenernos, a través de las palabras de un escritor poco conocido por nuestros lares. Hoy seguimos sin detenernos, pero a través de un viaje “individual” expresado por las palabras conocidas de CAVAFIS.

ÍTACA (Selección)

Cuando salgas de viaje para Ítaca,
desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que -¡y con qué alegre placer!-
mires en puertos que ves por vez primera.
Detente en los mercados fenicios
para adquirir sus bellas mercancías
y vete a muchas ciudades y aprende,
aprende de los sabios.

Mantén siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Pero no tengas la menor prisa en tu viaje,
es mejor que dure muchos años
y que, viejo al fin, arribes a la isla,
rico por todas las ganancia de tus viajes,
sin esperar que Ítaca te vaya a ofrecer otras riquezas.

Ítaca te ha brindado un viaje hermoso.
Sin ella no te habrías puesto en macha.


C.P. Cavafis.

miércoles, 19 de julio de 2017

NO TE DETENGAS

NO TE DETENGAS 

En El Club de los Libros Perdidos (ver) se apunta que “Walt Whitman fue un maestro de la lírica de verso libre y marcó con su estilo innumerables poetas de las generaciones que vinieron después. Un autor polémico y que siempre hizo gala de llevar una vida muy intensa, ya que fue poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense.”

De él suele señalarse como ejemplo este poema, que me sirve como entrada para el día de hoy:

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión. 
La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca

tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …


WALT WHITMAN (1819-1892)

martes, 18 de julio de 2017

VIVIR LA HISTORIA

VIVIR LA HISTORIA

A lo largo de nuestro devenir, del discurrir de nuestras experiencias por el tiempo que nos toque y con independencia de los golpes y erosiones que todo ello nos vaya acarreando, necesitamos cambiar.

Hemos de cambiar nuestros ritos, nuestras manías, incluso nuestros convencimientos, todo eso de lo que nos hemos rodeado para crear nuestra zona de confort y, a la vez, olvidar todo lo que nos parece que nos puede”guarecer” de lo que creemos son peligros que nos legan del exterior (o que anidan en nuestro interior). Hemos de hacerlo, porque, de seguir teniendo los mismos recursos y aplicándolos de la misma forma no haremos más que producir conductas circulares, esto es, no lograremos mas que llegar al mismo sitio en el que estábamos.


Y es que hay momentos “vitales”, importantes en nuestro discurrir, que necesitan de decisiones duras y profundas que nos permitan cambiar nuestro modo de enfrentarnos a lo que vivimos, porque, en eso contrario, dejaremos que la vida quede fuera de NOSOTROS MISMOS, o, si se prefiere, DEJAREMOS DE VIVIR NUESTRA PROPIA HISTORIA.

lunes, 17 de julio de 2017

LOS MIEDOS

LOS MIEDOS

Dicen los que saben que los miedos solo existen en nuestra mente, en nuestra imaginación o en nuestra memoria y que son una respuesta anticipada a algo que “creemos” que puede pasar o que queda lejos de nuestro control.

No solemos pararnos a pensar que intentaríamos resolver el problema que fuera desde nuestra capacidad de respuesta (condicionada o no) o desde nuestra experiencia, aunque no tenga que ver con la respuesta necesaria, por lo que ese miedo no tiene razón de ser, es solo una situación virtual ideada o creada.


Y eso creo que es válido para casi todas las situaciones, incluso las más graves. Y si no es así, tendríamos que echar mano de la filosofía oriental: “si nuestro problema tiene solución, no tenemos que preocuparnos y si no la tiene, no hay razón alguna para preocuparse” (o algo así). 

domingo, 16 de julio de 2017

LA PESADEZ DE LOS MANTRAS

LA PESADEZ DE LOS MANTRAS

Cada día estoy más firmemente convencido que cuando alguien adopta ciegamente una religión (la que sea, no me quiero referir ahora al fundamentalismo islámico), un sistema político (tanto da también si es de derechas, de izquierdas o si vuela bajo) un dogma… y lo hace sin raciocinio, sino solo por sentimiento… ese alguien se convierte en un autómata incapaz de razonar, de aprender o de crecer (personal e intelectualmente).

A partir de ese momento rompe amarras con el mundo, entiéndase, con el resto del mundo que YA no es el suyo, con las personas que no piensan como él, porque las considera inferiores o incapaces de llegar al dogma que ellos ven como única luz para alumbrar y entender el mundo, con el conocimiento que no refuerza sus creencias, incluso con los datos que no se ajustan o no refuerzan su creencia, con la razón, pues no hay nada que pueda formar parte ya de su bagaje intelectual….


Y, a pesar de todo ello, persisten en su dogma, intentan convencer a los demás y retuercen cualquier idea para que se adapte a lo “suyo” y para replicar a cualquier idea o razonamiento que pueda estar fuera de su “esfera”.

sábado, 15 de julio de 2017

EN PAZ

EN PAZ

En días como hoy, en los que es más difícil expresar el estado propio, es mejor -así lo creo yo- dejarse llevar por las palabras de los poetas. Quizá no reflejen fielmente el panorama, pero lo hacen muy bien, tanto...que es difícil sustraerse a su modo de hacerlo.



Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje la miel o a hiel e las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tu no me dijiste que mayo fuera eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tu solo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!


(Amado Nervo)EN PAZ


viernes, 14 de julio de 2017

DEL INDIVIDUALISMO AL MUNDO SOLITARIO

DEL INDIVIDUALISMO AL MUNDO SOLITARIO

Que vivimos en una sociedad cada vez más individualista parece fuera de toda duda. Es más, el entramado jurídico y convivencial está articulado sobre los derechos y deberes de los individuos. 

La atomización de los grupos sociales ha logrado su fin o su objetivo. Ya no vale ser de un continente, de una religión, de un partido político, si siquiera de un club deportivo o de una familia de una región o de un pueblo. Ahora hay que especificar, porque los grupos o están enfrentados (lo cual es una manifestación de aislamiento) o se identifican de un modo específico. No vale decir soy de Barcelona, hay que decir de Poble Nou, por ejemplo y así en cada ciudad o pueblo o soy del Barça, hay que decir del Barça de Luis Enrique, del Barça de Guardiola y así sucesivamente. Y en el pueblo ya no vale decir soy de la familia tal, como antes. Y así podríamos continuar hasta donde queramos.

No está mal que cada uno tenga su identificador, que sea él mismo, distinto y diferente, sobre todo si asumiera sus derechos y los deberes que los sustentan del  mismo modo, porque a muchos les gusta gozar de la independencia de la individualidad, pero usan de grupo para ser anónimos.

Hay, con todo, algunas cuestiones que nos están poniendo en dificultades en ese camino y el caso es que el individualismo se está convirtiendo en AISLAMIENTO.

Para demostrarlo basta con mirar las estadísticas de las personas que viven solas (un tercio de los mayores de 65 años lo hacen y muchos jóvenes también).

Pero es que ese aislamiento se convierte en tóxico (por llamarlo de alguna manera) cuando media una enfermedad, cuando el aislamiento lleva a la depresión, cuando la soledad lleva a caminos dañinos (obesidad, alcoholismo, drogadicción, etc.). Y eso por no entrar en valoraciones sociales, porque la soledad es vista, encima, como un estigma social, como un fracaso, como una falta de identidad o pertenencia… 

Y no vale, más que a ratos, la terapia basada en el cuidado de animales o en los paliativos al caso, porque eso no abre las puertas del vecino ni hace que el vecino llame a la tuya.


Creo que la conexión humana, el contacto con los demás es una base importante del bienestar de las personas. Y eso parece tabú en la vida que hemos construido. 

jueves, 13 de julio de 2017

APRENDER DE LA VIDA

APRENDER DE LA VIDA

“Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma”. (Carl Gustav Jung)


Está claro que la vida es un aprendizaje continuo, por lo que el problema es sacar lo necesario de lo bueno y de lo malo para convertirlo en bagaje personal. El problema, pues, no está ahí, pues siempre existirán oportunidades de aprender, sino en la actitud, en la visión de que aprender es bueno para crecer y madurar, para aceptar y comprender…

El mundo, la vida, la sociedad nos hacen creer, de un modo un tanto sutil, que solo es preciso tomar nota de aquello que nos hace felices, que nos es placentero, que nos gusta o nos enorgullece, por lo que no solemos tomar en consideración los fracasos o las malas vivencias, esas que consideramos negativas en nuestra existencia. Tanto es así que casi nadie está dispuesto a escuchar las malas experiencias de los demás y mucho menos a compartirlas.


Nos quedamos sin conocer la mitad de las respuestas de la vida, mientras potenciamos la insolidaridad. que es lo que se lleva.

miércoles, 12 de julio de 2017

AHONDANDO EN EL PENSAMIENTO

AHONDANDO EN EL PENSAMIENTO

En una de las entradas anteriores dejaba escrito que los que nos rodean notan rápidamente si nuestra actitud cambia, sobre todo si es respecto a ellos y a peor, pero nunca se pararán a pensar qué actitudes suyas nos han hecho cambiar, cuando realmente hay una relación de causa - efecto entre sus cambios y los nuestros.

Tampoco saben, ni notan, ni se les ocurre valorar los esfuerzos que hay que hacer para romper la tristeza, la amargura, el dolor, la traición, la enfermedad o la soledad y mostrar siempre la misma actitud. Todo eso hace cambiar, claro… y las pocas fuerzas que quedan de esos esfuerzos hay que guardarlas para continuar, no para hacer buena cara a los que pasan a nuestro lado o se preocupan de nosotros dos minutos.

No es fácil el camino, aunque lo parezca a los ojos de los demás, que te miran como si lo hicieran a una pantalla, esperando los mejores efectos especiales, el mejor color y el mejor sonido. Se me ocurre pensar que esa actitud es una crueldad, con caricatura de “es por tu bien” sin saber cuál es tu mal.

De ahí que haya hablado también de cerrar ciclos, para no ahogarnos.


Que no se extrañe nadie si muchas de las disculpas llegan tarde, tanto que no encuentran a nadie para recibirlas o, de encontrar, encuentran a una persona dispuesta a rechazarlas, porque suenan a insulto. 

martes, 11 de julio de 2017

TRANQUILIDAD

TRANQUILIDAD

Se supone que el día menos pensado en el momento menos previsible, los desequilibrios se armonicen. Es una idealización, lo sé, de esas que llegan a uno cuando ya no se sabe qué hacer o qué pensar.

Se supone también que en ese momento uno se va a dar cuenta definitivamente lo que realmente merece la pena y de lo que no, porque, por más que nos pueda parecer que lo tenemos claro, siempre quedan flecos colgando que nos indican que… no lo tenemos tan claro como creemos.

Se supone que, a la vez, nos olvidaremos de lo que los demás puedan pensar de nosotros, incluso los más cercanos, que adquiriremos conciencia del camino recorrido, de dónde hemos llegado, de los desastres y aciertos cometidos y de las aventuras del camino hasta llegar aquí, a ser lo que sea que seamos hoy.


Se supone que ese día uno podrá estar orgulloso a pesar de todo y que la sonrisa aflorará por sí sola.

lunes, 10 de julio de 2017

LO QUE VA QUEDANDO

LO QUE VA QUEDANDO

Queda vivir sin miedo (y quizá también sin esperanza) cuando uno contempla, como única perspectiva, la pared final del camino. Queda, dirán muchos, la “sabiduría”, lo que nos ha quedado de todo lo que hemos aprendido en el camino. Queda el núcleo de lo que somos después de haber sido erosionados por los mil y un golpes que nos hemos ida dando en el discurrir el tiempo.

Pero, ¿merece la pena? o ¿qué merece la pena?.

Esos pocos amigos que nos van quedando, esos con los que no importa pasar el tiempo, con los que uno se encuentra bien y se puede mostrar sin careta. También la decisión de guardar el ansia de felicidad que hayamos podido atesorar (considerando la felicidad como un “camino” y no como un lugar de llegada). La familia, la vilipendiada familia que la cultura va reduciendo, pero que al final es un reducto en el que uno puede refugiarse. Quedan los sueños y algunas ilusiones, no porque asumamos ser capaces de conseguirlos o alcanzarlos, sino por lo que significaron en su momento y aún significan al rememorarlos.

La vida, al final, son fugaces momentos que se van convirtiendo en virtuales primero, hasta que se desvanecen en la nube de los pensamientos.